viernes, 20 de febrero de 2015

Primeros capítulos de la Paleobiología de dinosaurios (II)

Iguanodon bernissatensis

(Leer la parte I aquí)
Página 187 del libro El Mundo Perdido, que ilustra unos
 iguanodontes comiendo de unas palmas en las llanuras de
 América del Sur.


–[Lord John...] A nosotros mismos esto nos parecerá algo soñado, dentro de un mes o dos ¿Qué dijo usted que eran?
–Iguanodontes –dijo Summerlee–. Puede usted encontrar sus huellas por todas las arenas de Hastings, en Kent y en Sussex. Pululaban en el sur de Inglaterra cuando allí abundaban las sabrosas sustancias vegetales que les permitían alimentarse. Cuando las condiciones cambiaron, las bestias no pudieron sobrevivir. Al parecer, aquí no han cambiado esas condiciones y estas bestias siguen viviendo.
–Si alguna vez logramos salir vivos de aquí, me gustaría llevar conmigo una cabeza –dijo Lord John–¡Por Dios! ¡Si vieran esto algunos de los muchachos de Somalilandia y Uganda se pondrían verdes! No sé lo que ustedes piensan, camaradas, pero yo me huelo algo extraño, como si estuviéramos todo el tiempo sobre una capa de hielo a punto de quebrarse. 
[Narra Malone...] Yo tenía la misma sensación de misterio y peligro, que parecía rodearnos por todas partes. Entre las tinieblas de la arboleda se cernía una constante amenaza, y cuando mirábamos su sombrío follaje, vagos terrores se insinuaban en nuestros corazones. Es cierto que aquellos monstruosos seres que habíamos visto eran bestias inofensivas y torpes, que no parecían capaces de causar daño a nadie, pero en este mundo de maravillas podrían hallarse otros supervivientes ¿Cuántos horrores activos y feroces podrían hallarse listos para abalanzarse sobre nosotros, desde sus cubiles en las rocas o entre la maleza? Poco sé de la vida prehistórica, pero tengo un claro recuerdo de un libro que había leído, y que hablaba de seres que vivían cazando leones y tigres lo mismo que un gato mata ratones ¿Qué pasaría si hubiese animales semejantes en los bosques de la tierra de Maple White? [...]

Fragmento del Capítulo 10. Han ocurrido las cosas más extraordinarias, de El Mundo Perdido, Arthur Conan Doyle, 1912.


Era una mañana soleada del año 1822 en el condado de Sussex Oriental. Gideon Mantell se encontraba en la casa de uno de sus pacientes en el pueblo de Cuckfield. Su esposa, Mary Ann, decidió dar un paseo por el pueblo mientras su esposo se desocupaba; en su andar, Mary Ann se topó con un montón de rocas despezadas que se utilizarían para reparar un camino dañado. La curiosidad le llevó a poner su atención en una roca con una forma peculiar,... al observarla con más cuidado descubrió que se trataba de un fósil. Lo recogió y se lo llevó a su marido.

sábado, 14 de febrero de 2015

Paleontología heráldica

Heraldic Banners of the Knights of the Garter mid-16th Century
Escudos heráldicos de la Orden de la Jarratera, máxima del sistema de honores de Gran Bretaña, con una bestia respectiva. Es parte de la Orden de Caballeros más antigua del Reino Unido, fundada en 1348 por el rey Eduardo III
La heráldica es la ciencia que se dedica a estudiar los escudos de armas de los linajes, asociaciones, instituciones, ciudades o estados. Estos escudos de armas suelen simbolizar un aspecto histórico o sobresaliente de quien lo elige y permite darle un símbolo de identidad.

Para muchas ciudades y municipios alrededor del mundo, el descubrimiento de ciertos fósiles en la región les dio una distinción e identidad tal que se tradujo en escudos de armas que les representaban. Aprovechando que en internet se presta la mejor excusa para realizar listados, a continuación un primer listado de algunas ciudades y municipios que contienen fósiles y la historia detrás de ellos.

lunes, 9 de febrero de 2015

Las brujas de Salem y los saurópodos embrujados


Esclerocio de Claviceps purpurea, un ascomicete
colgando de la espiga de un centeno.
De Dominic Jacquin.
El cuadro de arriba se conoce como La Examinación de la Bruja, del pintor estadunidense Thomas H. Matteson (1813-1884) en el que se retrata una corte estadunidense en torno a una joven a la que se le acusa de brujería. En el suelo se encuentra un joven que parece haber sido víctima de un encantamiento lanzado a él por la bruja enjuiciada. La escena pintada en 1853 se inspiró en los juicios de Salem, uno de los episodios más cruentos de la historia estadunidense. Durante la época colonial, entre febrero de 1692 y mayo de 1693, se enjuició y condenó a muerte a veinte personas por el cargo de brujería, algo que en aquella época implicaba por consecuencia un trato cercano con el mismo Diablo.

Actualmente, existen historiadores que buscan encontrar una explicación a los supuestos encantamientos de la región durante ese año. Una de las hipótesis más populares para explicar los síntomas de las personas que se decían afectadas es que fueron víctimas de envenenamiento por ergot o cornezuelo, una especie de hongo conocida como Claviceps purpurea que parásita las plantas de centeno. La aflicción se conoce como ergotismo. De acuerdo con los registros históricos del juicio, parte de lo síntomas eran las convulsiones y las alucinaciones; es más, una de las evidencias contra las acusadas eran las personas que los afectados alucinaban durante su trance (Linnda Caporael, 1976).

viernes, 6 de febrero de 2015

El camino del Homo sapiens o La Marcha del Progreso



La imagen de portada es tan conocida que probablemente haya visto cientos o miles de réplicas, pero nunca a la versión original. Se le conoce como La Marcha del Progreso y se usó para ilustrar la evolución del linaje homínido. Sin embargo, a pesar de que la imagen era un excelente resumen de la evolución de este linaje, el panel superior que muestra una línea del tiempo cayó en el olvido y la memoria colectiva preservó solamente la escena inferior: una marcha de cómo un simio se convierte en un ser humano moderno. Esta imagen crearía la falsa noción de que los científicos pensaban que el ser humano era producto de una transformación gradual desde los simios ¿Qué sucedió? ¿Fue una mala representación de la evolución de un mal libro de ciencia? ¿O fue la gente que no entendió? ¿Fue una combinación de ambos?

Paleontología en el Metro de la Ciudad de México

Cazadores del Pleistoceno atacando a un mamut de Columbia.
Maqueta del Museo Nacional de Antropología.

El Sistema de Transporte Colectivo de la Ciudad de México ha logrado gestionarse como un gran museo público subterráneo cuya entrada cuesta lo mismo que el boleto de viaje, $5.00 (pesos mexicanos, = 0.34 dólares estadunidenses, =0.06 euros). Es un museo que resume la historia natural de la Cuenca de México, desde las faunas del Pleistoceno que habitaron en la zona lacustre, pasando por las civilizaciones asentadas en la región, la conquista por los españoles y su asentamiento colonial y el desarrollo del México moderno. El metro, como es conocido comúnmente, también expone una gran cantidad de murales y está decorado por múltiples esculturas, distribuidas en sus ahora 195 estaciones.


Gracias a la construcción del Metro pudieron desenterrarse muchos yacimientos arqueológicos de las civilizaciones previamente asentadas en el país, así como un registro fósil de la fauna pleistocénica que habitó la Cuenca de México. El proyecto inició a construirse en el año 1967 como respuesta al gran número de habitantes de la Ciudad de México, que para ese año era de 5 millones quienes sobrecargaban las 7,200 unidades de transporte público.



Metro de la cd de México, Oceanía - Rio Consulado
Metro de la Ciudad de México, tramo Oceanía-Consulado

miércoles, 4 de febrero de 2015

La isla de los dinosaurios enanos

Telmatosaurus.jpg
Cráneo de Telmatosaurus transilvanicus dibujado por Franz Nopcsa en 1935 en su obra Dinosaurierreste aus Siebenbürgen. Licensed for Public Domain.
El año pasado, o hace dos meses, hablé de los objetos y campos de estudio de la paleontología y de la paleobiología. En aquella ocasión referí a esas definiciones para hablar sobre la primera reconstrucción paleoecológica realizada de manera gráfica, la acuarela en vista tipo acuario de En el Antiguo Dorset. Sin embargo, ése no fue el primer trabajo paleobiológico realizado. Esa historia tendría lugar en Europa Oriental, en lo que antes se conocía como el Imperio Austro-húngaro.

Franz Nopcsa (1877-1930) fue el primer paleobiólogo de la historia, pues trató de entender la fisiología y ecología de los dinosaurios sin haber tenido la fortuna de haberlos observado vivos. Para comprender lo revolucionario de sus ideas, es importante tener en cuenta el contexto del consenso científico en su época, resumido en cuatro fechas claves:
  • 1796. La paleontología, entendida como el estudio de los fósiles considerados como evidencias de una vida del pasado, tuvo sus inicios en la escuela pitagórica de la Antigua Grecia. Si bien, el origen orgánico de los fósiles es una idea bastante antigua, se consolidó de manera científica tras el trabajo del naturalista francés Georges Cuvier (1769-1832), quien estableció que los fósiles no representaban solamente vestigios de vida del pasado, sino que los fósiles que carecían de un semejante en nuestros tiempos pertenecían a grupos de animales y plantas que se habían extinto. Esta fue la primera explicación sobre la naturaleza de los fósiles; la obra titulada Memoire sur les especes d'Elephants tant vivantes que fossiles (Memoria sobre las especies de elefantes tanto vivientes como fósiles) fue publicada en 1796.
  • 1842. El grupo Dinosauria fue creado en 1842 por el biólogo, anatomista comparativo y paleontólogo británico Sir Richard Owen (1804-1892), como una tribu o suborden dentro del orden de los Saurios (lagartos y lagartijas) en la clase de los Reptiles. Este grupo justificaba su creación al considerarse el primer gran grupo de organismos completamente extintos.
  • 1859. La selección natural como mecanismo detrás de los cambios de los seres vivos con el paso de las generaciones (o evolución, una idea que ya empezaba a flotar en las mentes de los naturalistas del siglo XIX) fue finalmente publicada en el año 1859 por Charles Darwin (1809-1882) en su obra El Origen de las especies, idea concebida gracias al viaje de circunnavegación que realizó Darwin en su juventud.
  • 1863. En el año 1863, Richard Owen describía el primer ejemplar descubierto de Archaeopteryx litographica, los restos fósiles de una "ave" encontrada en una cantera de Alemania; era indudable que poseía elementos tanto de las aves como de los reptiles, indicando que las aves habían evolucionado a partir de ancestros reptiles. Charles Darwin añadiría el descubrimiento en una edición posterior de su obra y este hallazgo sería utilizado como una prueba irrefutable de la existencia de la evolución.