sábado, 27 de diciembre de 2014

El herbario y el testigo del Diluvio

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El Diluvio Universal, ilustrado por Johann Jakob Scheuchzer (1709) para su Herbarium Diluvii
El primer paso requerido para el estudio científico de los fósiles consistía en que los estudiosos del mundo natural reconocieran que los fósiles eran los restos de vida del pasado. En Europa se consideraban a los fósiles como meras curiosidades de la naturaleza producto de los jugos petrificadores, una sustancia para la que pocos tenían alguna explicación.

Tanto Leonardo da Vinci como el ceramista Bernard Palissy habían reconocido que las conchas petrificadas eran los restos de conchas que en su momento estuvieron vivas, indicando que los mares de Italia y Francia antes inundaban las tierras emergidas. Posteriormente, el danés Nicolas Steno comprobó científicamente por vez primera que los fósiles se trataban de cosas que en su tiempo estuvieron vivas. En 1667 estudió un fósil que se conocía como glossopetra, "lengua de piedra", y realizó una comparación detallada con los dientes de un tiburón moderno, el Charcharodon charcharias, demostrando que se trataban de la misma estructura, por lo que glossopetra era en realidad un diente fósil.

En el antiguo Dorset



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"Duria Antiquior" por Henry De la Beche (10 Febrero 1796 – 13 Abril 1855)




















La paleontología moderna se puede dividir en tres grandes disciplinas: la paleobiología, la tafonomía y la biocronología. La paleobiología parte de considerar que los fósiles son los restos dejados por formas de vida del pasado, por lo tanto, esta disciplina intenta reconstruir cómo era la vida a partir de esos fósiles y de las evidencias contenidas en las rocas. Cuando se intentan explicar las condiciones que dieron origen a un yacimiento fósil, es decir, las condiciones del ambiente que permitieron la preservación de los cadáveres, las condiciones en que murieron y se depositaron los cuerpos y el modo en que se preservaron los restos, se dice que uno hace tafonomía. Finalmente, cuando se sitúa dentro de un contexto temporal la ubicación del yacimiento fósil y se compara con yacimientos fósiles de la misma edad tratando de reconstruir las condiciones de la Tierra en un momento dado de su historia, uno realiza un estudio biocronológico.


viernes, 26 de diciembre de 2014

Primeros capítulos de la Paleobiología de dinosaurios (I)

Reconstrucción de un Megalosaurus realizada por Samuel Goodrich en 1859

Megalosaurus bucklandii

(Lee la parte II aquí)

Cerca de 30Km hacia el noroeste de Oxford, Inglaterra, se encuentra la cantera de calizas  de Cornwell (Cantera Taynton), cerca de una pequeña ciudad mercantil conocida como Chipping Norton. A ese lugar llegó en 1676 el naturalista inglés Robert Plot, doctor en ley civil que trabajaba a partir de ese momento para el University College (hoy University College London). En 1674 Plot había recibido dinero del obispo de Oxford para dedicarse a colectar y estudiar la historia natural del área circundante. Sus hallazgos saldrían publicados en 1677 en un libro titulado "La Historia Natural de Oxford-shire".